Las alcachofas son todo un lujo en la cocina, ya sean añadidas a arroces, estofados y otros guisos, como cocinadas solas como acompañamiento o plato principal, como esta receta de alcachofas a la romana.
Para este caso es preferible alcachofas tiernas, si son muy duras habrá que prolongar los tiempos de cocción. Se sirven templadas o a temperatura ambiente.
Ingredientes
6 alcachofas, 6 dientes de ajo, 2 cucharadas de hojas de perejil, 3 cucharadas de hojas de hierbabuena fresca, sal, pimienta, 100 cc. aceite de oliva virgen extra, 2 limones.
Elaboración
Empieza por pelar el tallo, que se aprovecha, retirando la parte fibrosa externa. Elimina igualmente las hojas exteriores más duras, puliendo la base, en torno al tallo, con un cuchillo corto afilado. Corta el extremo, la punta de la alcachofa y reserva en un cuenco con agua y zumo de un limón, para que no ennegrezcan.
Pica muy fino el perejil con la hierbabuena y el ajo. Coloca las alcachofas en un cazo, cubre con el aceite de oliva, las hierbas y un vaso de agua, lo justo para cubrirlas. Adereza con el zumo de un limón y un poco de sal y pimienta.
Tapa y lleva a ebullición. Deja cocer las alcachofas a fuego lento de 25 a 45 minutos, según su dureza. Comprueba el punto de cocción pinchando la base con un tenedor o cuchillo, debe penetrar sin problema si están tiernas.
Aparta las alcachofas a una fuente o plato de servir, y deja reducir la salsa a fuego vivo, hasta que quede una salsa espesa. Riega las alcachofas con la salsa y deja enfriar.
Consejos, degustación
Sirve frías o a temperatura ambiente estas alcachofas a la romana, con su salsa, decorando si quieres con rodajas de limón. Se pueden preparar con antelación y guardar en un tupper hermético, con su salsa.



